El Alamín es un antiguo poblado, del municipio de Villa del Prado (Madrid), hoy abandonado. El marqués de Comillas construyó el poblado en 1957 para que sus trabajadores no tuvieran que desplazarse desde el pueblo.
Cuando decayó el cultivo de la finca, los trabajadores descendieron en número hasta que las 40 casas, el bar, la escuela, el convento y la iglesia terminaron por quedar abandonados.
Hoy en día, al reclamo del mundo parasicológico, el poblado es visitado todos los fines de semana por hordas de aficionados a los misterios, que armados con cámaras de fotos y grabadoras no dudan en descerrajar las puertas para entrar a la búsqueda de hechos “inquietantes”, que dirían en la televisión.
Se han llevado hasta la campana de la iglesia, de hierro forjado. Y a pesar que los antiguos habitantes del poblado que ahora viven en Villa del Prado recuerden que ninguna de las historias que se cuentas es cierta, los adictos a la paranormal siguen deambulando por las noches a la búsqueda de la foto fantasmal o la psicofonía definitiva.
No hay fantasmas, solo pintadas en las paredes y cada vez más desperdicios dejados por los amantes de lo paranormal pero no de la limpieza.
El plan de los nuevos propietarios es arreglar las casas y ponerlas a la venta. Pero hasta que eso ocurra el tiempo pasa y los espiritistas aumentan la falsa leyenda con infinidad de nuevos cuentos de miedo. Destrozan las ventanas y puertas, roban objetos para el recuerdo y hacen sus necesidades fisiológicas en cualquier rincón.
Fuente: reportaje de REBECA CARRANCO
La presidenta de
A quien ha comparado con "el rey" en una partida de ajedrez.
¡Que comparación más curiosa!
¿Por qué no ha dicho que Rajoy se afianza como líder?
¿Es que piensa que realmente no es el líder?
El líder es la persona a la que un grupo sigue reconociéndola como jefe u orientadora.
Pero la condesa de Murillo y Grande de España, prefiere compararlo con la figura del rey en una partida de ajedrez.
¿Es solo un comentario inocente por parte de la presidenta, o es algo más?
Conociendo lo ladino que puede llegar a ser un comentario de la señora Aguirre, yo diría que es algo más.
Y para confirmarlo solo hace falta hacerse una pregunta:
¿Qué le pasa a la figura del rey cuando se da por perdida una partida de ajedrez?
Efectivamente: se le sacrifica derribándole en el tablero de juego.
Rajoy ha ganado la primera partida, pero la “lideresa” sigue con el dedo preparado tras la nuca del señor Rajoy, lista para dar el capirotazo definitivo.
Si yo digo "existe un hombre con barba y pelo blancos, vestido de rojo, que vive en el polo norte y trae regalos a los niños por navidad", soy yo quien debe probar que esa generosa criatura existe, y no mi interlocutor quien debe probar la no existencia de este ser.
Eso es lo que los creyentes nunca han hecho, a pesar de creer en un ser aun más absurdo e inverosimil.
Para que se entienda mejor el argumento: Imaginense que apostamos 100 euros, a ver quien ha pescado el pez más grande.
Ustedes me enseñan una foto de su última pesca, y yo les muestro un dibujo a lápiz con un pez más grande que el suyo.
¿Se fiarían de mi, o me obligarían a demostrar que ese pez existe?

